PALABRAS QUEMADAS | Ed.20

FRANKLIN QUEVEDO: ENTRE SANTIAGO Y VALPARAÍSO

Escrito por Daniela Pinto
Categoría: Palabras Quemadas 22 Creado: Lunes, 18 Marzo 2019 07:23

Tanto 'Regreso al valle del paraíso' como 'Valparaíso navega en el tiempo' son dos declaraciones de amor a la ciudad puerto.

Por Daniela Pinto

Es muy probable que a Franklin Quevedo no se le conozca en demasía. Esto se debe a su obra escasa: solo tres libros de cuentos publicados. También a su forma de vivir la literatura, con una sociabilidad literaria caracterizada por un perfil más bien bajo, sin grandes aspavientos. Por último, y esto lo declara nuestro autor, su compromiso político y social, al cual dedicó gran parte de su vida, como militante del Partido Comunista, lo que restó un tiempo significativo de lo que podría comprenderse como una vida literaria.

Director, hacia el 11 de septiembre de 1973, del Departamento de Radio de la Universidad Técnica del Estado, mismo lugar en donde fue tomado prisionero. Estuvo en los centros de detención del Estadio Chile, Estadio Nacional, Ritoque para terminar su periplo en el campo de concentración de Chacabuco. Se le ofreció continuar en la cárcel o partir rumbo al exilio. El año 1975 abandonó Chile, iniciando una larga estadía en Costa Rica, país donde ejerció la docencia universitaria y publicó algunos libros.

Nacido en 1919, en Llacanao, cerca de Linares, Quevedo llega muy temprano a Valparaíso. En esta ciudad estudió Leyes y fue empleado municipal. También fue ocasionalmente maestro primario en Petorca, La Ligua, Casablanca y Santiago. En la capital abrazó el periodismo, abandonando el magisterio. Trabajó en medios de comunicación impresos y radiales. Entre los primeros se pueden mencionar El Siglo, La Nación, El Debate, El Clarín, El Imparcial, Democracia y El Sur de Concepción.

Su inicio formal en la literatura está dado por la publicación de su libro de cuentos Todos seremos rosados, en 1966. Este volumen había obtenido el Premio Alerce el año anterior, concurso convocado por la Sociedad de Escritores de Chile. Incluía los cuentos: “Temporal de tierra”, “Clelia Stefans”, “No se preocupe”, “Bogavante”, “Ciruelas secas”, “El vendedor de abril”, “La felicidad”, los cuales serán recuperados posteriormente en otro libro; además, algunos de estos cuentos, como “Clelia Stefans” serán incluidos en diversas antologías.

Ya en este libro se aprecian los trazos con que, con destacada ternura, sensibilidad y profundidad, Quevedo describirá a Valparaíso. Un ejemplo claro de ello es “El vendedor de abril”, la figura derrotada de un antiguo vendedor ambulante de libros, que recorre, derrumbado, los cerros de la ciudad puerto. No solo es un relato interesante por la construcción psicológica del personaje, sino porque es toda una radiografía a las dinámicas de lectura y de consumo del objeto libro en el Valparaíso de mediados del siglo XX.

Su segundo libro de cuentos lo publica en el exilio. Su título es Muñecas, militares y pececitos y se edita en San José, Costa Rica, en 1990. Considerando la fecha, de alguna manera este libro es una despedida de su exilio y su saludo al regreso al país.

Quevedo regresa de su exilio en noviembre de 1990. En ese entonces, la prensa informa que Quevedo venía con varios y diversos proyectos de libros. Sin embargo, mucho de lo anunciado nunca fue publicado. Solo tres libros tuvieron el honor de la impresión: el libro de cuentos Regreso al valle del paraíso (1995), los dos volúmenes de su ensayo literario La tristeza del chileno y las crónicas Valparaíso navega en el tiempo, ambos títulos publicados en 2000. 12 años después, Franklin Quevedo falleció. Su obra inédita aún continúa siendo un universo por explorar.

Tanto Regreso al valle del paraíso como Valparaíso navega en el tiempo son dos declaraciones de amor a la ciudad puerto. En el primer caso, es muy interesante poder apreciar cómo se modificó Valparaíso desde la década de los años sesenta hasta finales del siglo XX. En efecto, Quevedo, al integrar en un solo volumen los cuentos publicados en Todos seremos rosados, con los cuentos escritos posteriormente, pero que tienen una pertinencia territorial, permite comprender, de una manera conmovedora, la profunda fractura que significó para la vida cotidiana de Valparaíso, la dictadura cívico-militar (1973-1989).

Aun cuando su producción bibliográfica fue escasa, la calidad de sus cuentos llamó la atención de otros escritores y críticos literarios. Debido a ello es posible encontrar el nombre de Franklin Quevedo en diversas antologías, como El nuevo cuento realista chileno: antología (1962); Cuentos 72 Quimantú: Concurso de Cuentos “Baldomero Lillo” (1972); Historias de risas y lágrimas (1973); Después del 11 de septiembre. Narrativa chilena contemporánea (2002); Cuentos en dictadura (2003); Hombres con cuento: relatos de escritores chilenos (2012); Tishina i vremja. Antologija sovremennogo chilijskogo rasskaza = Silencio y tiempo: antología de cuento chileno (2015).

Así, la obra de Franklin Quevedo es prácticamente inencontrable en la actualidad. Salvo aquellos cuentos incluidos en las antologías que se han publicado recientemente en nuestro país, sus libros solo pueden hallarse, fortuna mediante, en librerías de libros usados, libros leídos, libros ajados por el tiempo, que esperan en silencio la posibilidad de volver a revivir en la lectura.

 

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