PALABRAS QUEMADAS | Ed.18

Del intestino al papel

Escrito por Natalie Israyy C.
Categoría: Palabras Quemadas 18 Creado: Jueves, 04 Octubre 2018 07:23

Conocí a Grotesco en un espacio del centro cultural sala IPA en Valparaíso, algo así como el 2010 o 2011, estando en curso el movimiento contra Hidroaysén. Esa vez fui sola a una expo ñoña que prometía cómics locales, pins, ilustraciones independientes y mucha, pero mucha ñoñez. El día estaba frío, era invierno y la feria estaba instalada pero desierta. Los mismos que estaban en los stands eran los que visitaban otros puestos, con la curiosidad lenta de quien ya sabe qué va a encontrar.

Estando allí leí la tira cómica del Rocco, La vida en cómic (Imprenta ALBA, Valparaíso), de carácter autobiográfico y cotidiano. De hecho, revisando otras tiras cómicas expuestas en la silenciosa feria, se hallaba cerca el trabajo de César Fuentes / Grotesco, El sr. Intestino (Wirin Editor, en ese entonces). En un modesto blanco y negro y formato apaisado de 12,5 x 16,5, la portada mostraba en varias facetas al héroe del libro: una especie de lagartija humanoide, narigón, dientón y orejón.

Desde ese momento y por poco tiempo, comencé a seguirlos en una plataforma útil a los propósitos de difusión, el nunca bien ponderado Blogspot. Con la masificación del uso de Facebook y la aparición de Instagram los blog ya no cumplen con tal función. Asimismo, los autores de estas tiras cómicas han evolucionado y ya no son editados desde el underground. Esto porque también ha crecido la industria editorial independiente en Chile, ampliando la oferta a los lectores y abriendo la posibilidad de publicar diversos proyectos. Rocco actualmente trabaja con Ediciones Pánico, mientras que Grotesco se sumó en 2014 a lo hecho por ex Estudios Gong, actualmente Neo Gong[1] - Estudio de Animación. Incluso, RIL Editores volvió a publicar el primer tomo del Sr. Intestino, con nuevos prólogos, aumento de tamaño y otras tiras cómicas, dando paso además, a la publicación del segundo libro en 2016.

Después de tantos años he contactado a Grotesco para hacerle unas cuantas preguntas. Muchas cosas han cambiado desde entonces, menos él. Para poder encontrarnos tuve que llegar hasta la comuna de Cerro Navia, al Centro Cultural Violeta Parra donde suceden muchas cosas, entre ellas, me cuenta, se les ha facilitado una sala para que Neo Gong pueda desarrollar sus proyectos a cambio de trabajos audiovisuales para la comuna.

Pertenecen ahora a Neo Gong los dos libros del Sr. Intestino, además de los dos capítulos de El nuevo trabajo de Juan Pérez, la serie Goris, el gorila y lo que vendrá: videojuegos, más tiras cómicas y una novela gráfica. El trabajo de este equipo recuerda a clásicos como Ren & Stimpy (1991), The brothers gunt (1994) o Aaahh! Real Monsters (1994). De hecho, al preguntarle a Grotesco sobre las influencias para el trabajo del Sr. Intestino, asegura que son dibujos animados su mayor inspiración para la ilustración.

Reconoce que, en su primera formación, como niño y joven, no tenía mayor capital cultural que los dibujos clásicos, como Tom y Jerry o los de Hanna-Barbera. Que en su casa había discos de música clásica solo para cuando habían visitas. Sin embargo, al preguntarle por algún influjo nacional en el área del cómic, asegura que ¡Alaraco! de Themo Lobos lo entretenía bastante como para hacer de su Sr. Intestino, un personaje igual de exagerado.

De hecho, cuando le pregunté sobre el posible estilo literario del Sr. Intestino, me dijo que era autobiográfico, que eran situaciones cotidianas llevadas al extremo. Entonces, si hay un concepto que atraviesa las historias, es el paroxismo, a las que se suma la dicotomía de lo posible/imposible. Y es que las tiras de Grotesco tienen esa dualidad, hay historias absolutamente cotidianas y graciosas, así como otras donde el elemento fantástico es útil para sacar siempre al señor Intestino de aprietos.

Dentro de la cotidianeidad se presentan amigos, polola, madre, compras en supermercados, borracheras, trabajos… En la edición de RIL del primer libro, el dibujante y guionista Cristiano prologa el texto diciendo que:

“Siempre me he preguntado qué bicho raro, exactamente, es el señor Intestino: ¿un reptiliano venido de otras constelaciones a conquistar la poca tierra que nos queda?, ¿un exótico marsupial que además de hablar y tener novia, se intoxica etílica y periódicamente?, ¿un alter ego extremo de su dibujante?... lo cierto es que la historieta misma no da muchas pistas sobre el origen del antihéroe (y la verdad a quién le importa), ya su nombre debería dejarnos contentos, un intestino humanizado, una tripa parlante y alcoholizada, que tal vez perteneció a una viscosa criatura, pero que se independizó, se buscó la vida en las viñetas, donde sufre del virtuosismo narrativo de su creador, de ahí que el sino historietístico del personaje esté marcado por la habilidad para contar del dibujante, como ha sido siempre en el mundo de las tiras cómicas y qué bueno estar en este palco para disfrutarlo”. (Prólogo a Sr. Intestino)

En 2012 se iba a acabar el mundo (los mayas lo habían predicho), pero lo que más recuerdo de ese año es que vi en las noticias el incendio de la sala IPA, en plena calle Condell. En 2013 dejé de tener todo contacto con Grotesco, hasta ahora. Ese mismo año hice mi práctica profesional y al recibir las retroalimentaciones de la profesora evaluadora, esta dijo que mi informe de práctica estaba muy bueno, aunque un tanto visceral. Que estaba bien que cuestionara y criticara, pero que mediara mi discurso. Lo único que rescaté de esa conversación fue la palabra visceral. Me gustó tanto que me relacionara con aquello que había visto en una tira cómica, que nunca le hice mucho caso.

Ahora espero los nuevos trabajos de Grotesco, mientras tanto repaso las graciosas historias del señor Intestino… aunque ya no vuelva. Por lo pronto, le debo unas cervezas al César.


[1] Para revisar su página: https://www.facebook.com/estudioGong/

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