SEMILLERO DE PALABRAS | Ed.14

Nieve

Categoría: Semillero de Palabras Creado: Lunes, 03 Julio 2017 07:23

Nieve, obra de Ivon Federovich Choultsé. 

Para comenzar, las obras artísticas culturales que analizaremos a continuación llevan por título Nieve que se presenta en forma de cuadro y Valparaíso que representa a la cultura en su máxima expresión. En primer lugar la obra de arte Nieve muestra un paisaje tranquilo e invernal, con un contraste evidente de luz y sombra en la misma, gran presencia de reflejos y contornos que denotan realismo y provocan un sentimiento de nostalgia a quien la observa, esta última característica atrevidamente soy capaz de atribuirla a Valparaíso, si bien el puerto se caracteriza por ser alegre y vivaz las veinticuatro horas del día, no quita que al concientizar su cultura, importancia y virtudes provoque nostalgia y sentido de apego con esta hermosa ciudad que tiene mucho que ofrecer.

Nieve se presenta en la técnica delicada y detallada del óleo en tela, se creó en el año 1924 por el pintor ruso Ivon Federovich Choultsé, quien se especializaba en este tipo de obras. Pertenece a la colección del museo municipal de Bellas Artes, hoy en día el cuadro está expuesto en la colección del palacio Baburizza ubicado en el cerro Alegre, en Valparaíso.

El sol parece entibiecer el ambiente y pretende entregarle luminosidad, vivacidad, brillo y reflejo a los sectores más recónditos y también más superficiales de la nieve, esto tiene sentido pues un paisaje tan tranquilo necesita alegría, pero a veces esta última adopta el rol contrario y se convierte en un problema, un ejemplo de esto es el mega incendio de Valparaíso que anotó con once cerros de Valparaíso en abril de 2014, este azotó tantos corazones luchadores, desató almas alegres y embargó vidas tranquilas, aun así no todo fue horror y caos pues los porteños somos de espíritu valiente, capaces de superar cualquier obstáculo, con amor a nuestro puerto y familias salimos adelante.

Volviendo al cuadro es válido destacar que este desea otorgar calidez, pero aun así me provoca una sensación de nostalgia, un sentimiento de vacío inexplicable, la luz le da ánimo al cuadro, pero el mismo paisaje desolado se lo quita. Quizá la ausencia de seres humanos nos lleva al descontrol, esto se debe a que estamos demasiado acostumbrados a vivir en comunidad, entonces si algún día nos encontramos solos en un lugar desconocido ante nuestros ojos, con las mismas características y condiciones extrema que podemos apreciar en la pintura nuestra mente llegará al límite de la locura.

Hay momentos donde se genera tanta cercanía entre el cuadro y yo que me parecen poco relevantes los malo sentimientos que este puede provocar en mi, así como una caminata por cerro Alegre, que presenta una arquitectura preservada envidiable y un ambiente amistoso, eso para mí es liberador, repelente de tristezas y malos sentimientos.

La naturaleza se presenta desnuda y transparente y eso le da seguridad a mi espíritu a la hora de enfrentarme con ella, pero a la vez me siento intimidada por su infinita belleza, me cuesta comprender como algo que está al alcance de todos y es tan visible, puede ser tan imponente y delicado a la vez, me pregunto, ¿Cómo la gente es capaz de ignorar y no aprovechar estos placeres que nos entrega la vida?, es el momento más sensato para conectarse con su propio ser, pensamientos y belleza natural.

Para comenzar, las obras artísticas culturales que analizaremos a continuación llevan por título Nieve que se presenta en forma de cuadro y Valparaíso que representa a la cultura en su máxima expresión. En primer lugar la obra de arte Nieve muestra un paisaje tranquilo e invernal, con un contraste evidente de luz y sombra en la misma, gran presencia de reflejos y contornos que denotan realismo y provocan un sentimiento de nostalgia a quien la observa, esta última característica atrevidamente soy capaz de atribuirla a Valparaíso, si bien el puerto se caracteriza por ser alegre y vivaz las veinticuatro horas del día, no quita que al concientizar su cultura, importancia y virtudes provoque nostalgia y sentido de apego con esta hermosa ciudad que tiene mucho que ofrecer.

Nieve se presenta en la técnica delicada y detallada del óleo en tela, se creó en el año 1924 por el pintor ruso Ivon Federovich Choultsé, quien se especializaba en este tipo de obras. Pertenece a la colección del museo municipal de Bellas Artes, hoy en día el cuadro está expuesto en la colección del palacio Baburizza ubicado en el cerro Alegre, en Valparaíso.

El sol parece entibiecer el ambiente y pretende entregarle luminosidad, vivacidad, brillo y reflejo a los sectores más recónditos y también más superficiales de la nieve, esto tiene sentido pues un paisaje tan tranquilo necesita alegría, pero a veces esta última adopta el rol contrario y se convierte en un problema, un ejemplo de esto es el mega incendio de Valparaíso que anotó con once cerros de Valparaíso en abril de 2014, este azotó tantos corazones luchadores, desató almas alegres y embargó vidas tranquilas, aun así no todo fue horror y caos pues los porteños somos de espíritu valiente, capaces de superar cualquier obstáculo, con amor a nuestro puerto y familias salimos adelante.

Volviendo al cuadro es válido destacar que este desea otorgar calidez, pero aun así me provoca una sensación de nostalgia, un sentimiento de vacío inexplicable, la luz le da ánimo al cuadro, pero el mismo paisaje desolado se lo quita. Quizá la ausencia de seres humanos nos lleva al descontrol, esto se debe a que estamos demasiado acostumbrados a vivir en comunidad, entonces si algún día nos encontramos solos en un lugar desconocido ante nuestros ojos, con las mismas características y condiciones extrema que podemos apreciar en la pintura nuestra mente llegará al límite de la locura.

Hay momentos donde se genera tanta cercanía entre el cuadro y yo que me parecen poco relevantes los malo sentimientos que este puede provocar en mi, así como una caminata por cerro Alegre, que presenta una arquitectura preservada envidiable y un ambiente amistoso, eso para mí es liberador, repelente de tristezas y malos sentimientos.

La naturaleza se presenta desnuda y transparente y eso le da seguridad a mi espíritu a la hora de enfrentarme con ella, pero a la vez me siento intimidada por su infinita belleza, me cuesta comprender como algo que está al alcance de todos y es tan visible, puede ser tan imponente y delicado a la vez, me pregunto, ¿Cómo la gente es capaz de ignorar y no aprovechar estos placeres que nos entrega la vida?, es el momento más sensato para conectarse con su propio ser, pensamientos y belleza natural.

Revista Digital Estación de la Palabra | Ed. 14